Salvia – Cómo cultivarla


La salvia, Salvia officinalis spp.,es una planta medicinal de tipo herbácea. 

Semillas:

Las semillas de la salvia   son pequeñas.

¿Almácigo o siembra directa? 

Se realiza por semillas o en forma vegetativa.

Las semillas se siembran directamente, pero es más seguro hacer un almácigo en primavera.

Se puede propagar por esquejes terminales de unos 12 cm, que tengan al menos cuatro yemas,

Otro método de propagación vegetativa es por acodos enraizados. Estos crecen alrededor de la planta madre y se cortan, para luego trasplantarlos a terreno definitivo. En otoño.

También se puede dividir la planta o multiplicarla por estacas . Las estacas deben medir entre 10 y 15 cm y se pueden obtener durante toda la época de crecimiento.

Tipo de suelo: 

Muy rústica, se da bien en gran variedad de suelos, ácidos y básicos. Prefiere suelos con alto contenido de cal, arcilla e incluso yeso, Se adapta mejor a suelos de consistencia media, permeables, franco arenosos, en que no se acumule agua, o medianamente ricos en humus.

Donde plantarla.

Prefiere pleno sol, pero resiste  semi sombra.

Riego

Moderado para mantener la humedad, en especial durante el verano.  En invierno solo regar cuando el suelo esté seco.

Plagas y enfermedades 

Si el cultivo está bien fertilizado y el uso de riego es el adecuado, son poco los problemas que llega a sufrir este cultivo.

Poda 

La época oficial de la poda de la Salvia, es después de la floración. La poda consiste solamente en eliminar los tallos florales – si no quieres recoger las semillas- así como los ramos dañados o muertos.

Cosecha: 

El mejor momento para recolectar las hojas frescas de salvia es durante la temporada de primavera, cuando son jóvenes y liberan un sabor vibrante – casi a limón.

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