Lavanda – Propiedades y usos


Su nombre procede del latín lavandere, en alusión a sus propiedades depurativas. La más usada por los herbolarios, sobre todo contra el insomnio y contra el vientre hinchado, es la lavanda oficinal o espliego (Lavandula angustifolia officinalis), una mata leñosa de hojas alargadas y estrechas, grisáceas y muy olorosas.

La flor de lavanda es azul, y se reúne en en espigas densas. Florece a principios del verano, y con fines medicinales se cosechan las sumidades floridas y las hojas. La lavanda dentata es muy popular para su cultivo en maceta por su gran resistencia y capacidad decorativa.

Los ramilletes de flores secas de lavanda se han usado desde antiguo para perfumar ropa y estancias, y el aceite esencial de lavanda, en baños y masajes, como sigue ocurriendo en la actualidad.

Además del insomnio, es altamente eficaz a la hora de reducir los estados de ansiedad y nerviosismo, disminuye la tensión arterial, ayuda a evitar el mareo en los viajes y facilita las digestiones cuando éstas se ven alteradas a causa de los nervios. Bastaría con tomar una infusión de lavanda o combinarla con otras plantas relajantes tales como la manzanilla o la melisa.

Gracias a sus propiedades antiinflamatorias, otro de sus principales usos es como calmante del dolor. Por lo general su aplicación es externa y para la elaboración de los productos se emplea el aceite esencial de lavanda, el cual se extrae tras la destilación de las flores.

COMPOSICIÓN

En la composición de la lavanda encontramos un aceite esencial, rico en linalol, alcanfor y cineol, además de ácido rosmarínico, flavonoides, fitosteroles y taninos. Gracias a esta composición, se le atribuyen beneficios como planta sedante, antiinflamatoria, digestiva, antibacteriana, diurética, antiséptica y cicatrizante.

Remedios con Lavanda

  • Infusión de lavanda para dormir

Se puede tomar como infusión simple, dos tazas al día, la última una hora antes de acostarse, o bien combinarla con espino albar, tilo y pasiflora, una cucharada sopera de la mezcla por taza de agua. 

Cómo prepararla: Se infunde unos 10 minutos, se cuela y se toma edulcorada con un poco de miel.

  • Lavanda contra el sudor y el mal olor de los pies

La planta seca de lavanda, asociada con salvia, se muestra eficaz para acabar con el mal olor de los pies por un exceso de sudoración. Se necesitan tres litros de agua por seis cucharadas soperas de la mezcla. 

Cómo prepararlo: Se hierve dos minutos y se cuela. Se aplica en baño local de pies, a una temperatura de 30-35 ºC, por la noche.

  • Infusión con lavanda para el vientre hinchado y los gases

Los expertos recomiendan combinar lavanda con melisa, hierbaluisa y boldo a partes iguales, a razón de una cucharada sopera de la mezcla por taza de agua. 

Cómo prepararla: Se hierve el agua, se añade la mezcla y se deja en infusión unos 8 minutos. Se cuela y se toma tras las comidas principales.

  • Loción relajante de lavanda

La esencia de lavanda se aplica en baños relajantes (10 gotas en la bañera bastan) o bien en masaje suave para calmar la excitación nerviosa y la tensión muscular asociada al estrés, al sobreesfuerzo físico y a las malas posturas. 

Cómo preparar el aceite de masaje: La esencia pura 100% de lavanda, combinada con aceite esencial de romero (10 gotas de cada) y 100 ml de aceite de almendras dulces, se indica como alivio contra el dolor de las articulaciones en reumatismos, lumbalgias y tortícolis. Se aplica en friegas suaves pero vigorosas sobre la zona dolorida, dos veces al día.

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