Cultivo del aji en el huerto ecológico


La planta del ajíCapsicum annum L, es de tipo herbácea que, aunque es perennne, se suele cultivar de forma anual. Pertenece a la familia de las Solanáceas igual que la berenjena, la papa y el tomate.

El ajie muy consumido en muchas zonas del mundo debido a su sabor y forma parte de muchas recetas de cocina tradicionales por su facilidad para ser preparado o cocinado de muchas formas diferentes.  .

Las flores de la planta del aji son autógamas, por lo que son capaces de autopolinizarse. El fruto de esta planta (una baya) puede ser de color amarillo, blanco, violeta, naranja, rojo o verde y en su interior se encuentran las semillas que podremos sacar y guardar para siembras posteriores.

10 Consejos para el cultivo del ají

Siembra: deja, al menos, 50 centímetros entre plantas para que tengan suficiente espacio para desarrollarse.

Temperatura: La planta del aji es bastante sensible a las temperaturas. Una gran diferencia entre las temperaturas nocturnas y las diurnas puede provocar problemas en el desarrollo de las flores. Temperaturas demasiado altas podrían provocar la caída de las flores y de pequeños frutos que ya hubieran aparecido, mientras que las temperaturas bajas pueden producir ajies más pequeños y/o deformados.

Suelos: la planta requiere de suelos con un pH de entre 6,5 y 7, profundos, ligeramente arenosos, con buen drenaje y ricos en materia orgánica y ricos en nitrógeno.

Luz: Necesita exposición directa al sol, especialmente durante el principio de la vida de la planta y durante la floración.

Humedad: el exceso de humedad en el ambiente puede causar problemas en la fecundación de las flores, y si además sumamos altas temperaturas incluso éstas se pueden llegar a caer.

Riegos: la mejor forma de regar  es el riego por goteo. Así se aprovecha muy bien el agua y se reducen las pérdidas por evaporación. Procura que los riegos sean regulares pero no te excedas con la cantidad del agua. Un exceso de riegos podría producir la caída de las flores. Los riegos irregulares o falta de agua suelen producir rajas en los frutos.

Destallado: según va creciendo la planta iremos retirando los tallos que vayan saliendo fuera de los dos o tres tallos principales que queramos dejar en la planta. Esto favorecerá la ventilación y mejorará el acceso de la luz. También retiraremos las hojas que no estén en buen estado o que puedan presentar enfermedades.

Poda: la poda puede ser una práctica útil para mejorar las condiciones de la planta, especialmente si se cultiva en invernadero. La poda va a favorecer la aireación de las plantas y que éstas sean más vigorosas y produzcan mejores frutos.  

Tutorado: los tallos de la planta no son especialmente resistentes y fuertes, por lo tanto el tutorado es una de las labores que debemos llevar a cabo durante el cultivo del pimiento para mantener la planta recta. Hay multitud de tutorados diferentes que podemos poner en práctica,  .

Plagas: las plagas más comunes que pueden aparecer durante el cultivo son las orugas, los nematodos, la mosca blancaaraña roja(especialmente cuando se dan temperaturas altas con baja humedad y/o excesos de nitrógeno en la tierra de cultivo), el pulgón, los trips y la cochinilla (cuando hay temperaturas medias/altas y humedad alta).  

 

Extractado de lo publicado en Agricultura EcológicaBlog

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